VRAEM MAS DE 8 MILLONES DE HOGARES SUFRIRIAN ALZA DE PRECIO DEL BALOS DE GAS POR CRICIS ENERGETICA.

El Perú enfrenta una crisis energética a raíz de la deflagración en el ducto (tubería) de Camisea, registrada en la selva de Cusco y operada por la empresa privada Transportadora de Gas del Perú (TGP). El siniestro ha reducido drásticamente el suministro de gas natural y paralizado el transporte de líquidos de gas natural (LGN), insumo fundamental para producir Gas Licuado de Petróleo (GLP), que a su vez es un combustible esencial para los balones de cocina y millones de conductores.

 

La emergencia ocurre en un crítico escenario internacional debido al alza de precios del petróleo (por encima de los 82 dólares por barril) encarecido por el conflicto en Medio Oriente (guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán), lo que agita el panorama y lo convierte en una «tormenta perfecta».

 

El golpe más inmediato recae sobre el GLP, insumo que utilizan las plantas envasadoras para llenar los balones de gas doméstico que consumen las familias peruanas.

 

Según explica el exministro de Energía y Minas, Carlos Herrera Descalzi, «el 70% del GLP que consume el Perú viene de Camisea y ese 70% está cortado».

 

Por su parte, el economista e investigador de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), Jorge Manco Zaconetti afirmó que Pluspetrol, operador de Camisea y principal abastecedor de gas natural desde Pisco, «desde hoy (ayer) dejó de vender GLP a granel y balones de 10 kilos».

 

Abel Camasca, presidente de la Asociación de Plantas Envasadoras de Gas (Aseeg), confirmó a este diario que el impacto ya se siente. «Ya comenzó un racionamiento en su terminal de Pisco» y la ruptura del ciclo logístico ha elevado los tiempos de despacho. Tan es así que una cisterna que antes cargaba (GLP a granel) en 14 horas ahora puede tardar de «2 a 3 días».

 

«Tener una cisterna dos o tres días en refinería, al haber quedado roto el ciclo de abastecimiento, genera mayor costo en la obtención del producto. Entonces de una u otra manera, la situación tiende a una especulación de alza», manifestó.

 

Si bien existen reservas obligatorias, precisó que «Pluspetrol tiene una reserva para 15 días», aunque advirtió que el abastecimiento dependerá principalmente de importaciones. En ese escenario, refrendó que el mercado podría reaccionar con alzas. «Estamos ante un producto donde toda escasez o racionamiento crea este tipo de especulación al alza y sí es posible que se produzca un incremento», advirtió.

 

Actualmente, el balón de gas incluido en la cadena comercial puede costar de 55 o 60 soles en Lima. Camasca recomendó comprar directamente en plantas envasadoras, donde el precio puede ubicarse de 32 a 35 soles.

 

Más de 8 millones de hogares dependen del balón de gas, especialmente fuera de Lima, donde el gas natural por ducto no llega. De los 34 millones de peruanos, 2 millones tienen acceso a gas natural domiciliario; el resto depende del GLP. En provincias, el impacto podría ser más severo.

 

«Los hogares que tienen su cocina a gas natural, como segunda alternativa, usarán su GLP, pero a un precio mayor», advierte Zaconetti.

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